Por Modesto Peña Cuello
OPINIÓN.- He
leído y visto por los diferentes medios de comunicación, la escasez del
preciado liquido, fruto de la larga sequía que nos abate en los actuales
momentos, dejando los embalses de las presas del país por debajo de su
capacidad, casi sedimentado.
Las voces autorizadas con relación al control de la distribución
del agua, nos instruyen es decir, a los usuarios del agua, a racionalizarlas,
por el déficit o crisis existente en la actualidad.
Nos
adherimos a esas reglas, también exigiéndole a
las autoridades responsables del Estado, a los cuerpos represivos, a la
justicia, a los Ministros, para que sometan a la acción de la justicia a los
consorcios responsables reunido en asociación depredando o cortando los árboles
en todas las sierras del país, destruyendo las fuentes donde nacen los
principales ríos del país, a través de la explotación en busca de oro, sílice,
y otros minerales.
Esos consorcios que depredan llevándose las gravas, y otros materiales
de los ríos, llámese gran-cera han dejado los ríos con tremendo cráteres. Esa
es la razón de la gran crisis del preciado líquido que azota a los seres
humanos de la empobrecida Republicana Dominicana.
