FARÁNDULA.- El amor siempre ha sido una constante en la vida de la leyenda de la música dominicana Anthony Ríos. “El amor es la verdadera ave Fénix... Yo tengo un amor que es capaz de reinventarse día a día”, afirma.
A sus 65 años recién cumplidos (17 de julio de 1950, Las Cañitas, Sabana de la Mar, República Dominicana), Anthony aún no se cierra al amor. Afirma que estaría dispuesto a casarse, pero primero “debo preparar una parte de mi ser que es ‘libertario’, no ‘libertino’, para acostumbrarme. Tú sabes por qué, porque el matrimonio es una unión de dos, donde ninguno de los dos tiene más estatura que el otro”.
“Hoy, y ya un poco tarde porque estoy en el otoño de mi vida, me doy cuenta de que quien es feliz no es el que tiene muchas mujeres y mucha carne. Hubiese sido más feliz si hubiese tenido una sola”, expresó el intérprete de “Si usted supiera señora”, canción que le escribió a una compañera de trabajo. “Para esa época tenía unos 40 y tantos años y los fingía como si fueran sus 18. Pero yo tenía temor de abordarla porque su comportamiento era circunspecto, y nunca me atreví a lo que yo creí que
era faltarle al respeto”, confesó.
Con esa filosofía de concebir la unión entre un hombre y una mujer procreó 26 hijos. “Soy un anti-aborto rabioso, y la única vez que caí en ese gancho tuve una experiencia muy amarga”, confesó. Trece de las 18 hijas ya son profesionales. “Los varones nunca quisieron estudiar. Siendo muy yo, los dejé que eligieran y ninguno quiso ir a la universidad”, manifestó.
“Hoy, y ya un poco tarde porque estoy en el otoño de mi vida, me doy cuenta de que quien es feliz no es el que tiene muchas mujeres y mucha carne. Hubiese sido más feliz si hubiese tenido una sola”, expresó el intérprete de “Si usted supiera señora”, canción que le escribió a una compañera de trabajo. “Para esa época tenía unos 40 y tantos años y los fingía como si fueran sus 18. Pero yo tenía temor de abordarla porque su comportamiento era circunspecto, y nunca me atreví a lo que yo creí que
era faltarle al respeto”, confesó.
Con esa filosofía de concebir la unión entre un hombre y una mujer procreó 26 hijos. “Soy un anti-aborto rabioso, y la única vez que caí en ese gancho tuve una experiencia muy amarga”, confesó. Trece de las 18 hijas ya son profesionales. “Los varones nunca quisieron estudiar. Siendo muy yo, los dejé que eligieran y ninguno quiso ir a la universidad”, manifestó.
De esta gran familia, solo una quiere seguir los caminos musicales de su padre. “Tengo una hija que canta hermoso”.
Tomado de: bureo