MÉXICO.- El narcortaficante y líder del cartel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, se fugó por segunda ocasión de un penal federal de máxima seguridad, la noche del sábado, pese a las estrictas medidas de vigilancia.
La Comisión Nacional de Seguridad (CNS) confirmó que el capo huyó del Centro Federal de Readaptación Social número uno, El Altiplano, ubicado en el estado de México, donde fue ingresado el 22 de febrero de 2014.
De acuerdo con los informes oficiales, a las 20:52 horas del sábado, el sistema de videovigilancia de dicho centro penitenciario, detectó a Guzmán Loera en el área de regaderas, dentro de la estancia del pasillo dos, donde habitualmente lavaba sus enseres.
Al prolongarse la no visibilidad del Chapo, el personal de seguridad interna ingresó a la celda, donde comprobó que el líder del cartel de Sinaloa ya no se encontraba.
Por esa razón, se activaron los protocolos de alerta para la búsqueda de quien fue considerado por la revista “Forbes” como uno de los hombres más ricos del mundo.
En tanto, autoridades de ese centro de reclusión, a cargo del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención de Readaptación Social, ampliaron la búsqueda en todos los espacios del centro penitenciario.
Al comprobar su ausencia, se solicitó a autoridades de los tres órdenes de gobierno, desplegar un operativo de localización en la zona, así como en las carreteras de los estados circunvecinos como Michoacán, Guerrero, Distrito Federal, Tlaxcala y Puebla.
La CNS precisó que se suspendieron operaciones en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de Toluca, para evitar la fuga del criminal, donde se desplegó a personal de las fuerzas federales, de forma preventiva.
Guzmán Loera fue detenido por primera vez el nueve de junio de 1993 en la frontera de Guatemala con México, en ciudad Cuauhtémoc, Chiapas, donde fue entregado a la PGR, a cargo en ese entonces del fiscal nacional Jorge Carpizo.
El narcotraficante fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número uno, donde permaneció hasta noviembre de 1995, del cual fue enviado posteriormente, al penal de máxima seguridad de Puente Grande, Jalisco.
El 19 de enero de 2001, Guzmán Loera evadió los filtros de seguridad y sistemas de inteligencia, al esconderse en un carro de lavandería, que le permitió salir de esa prisión.
El entonces presidente Vicente Fox, con poco más de un mes en el poder, declaró que esta fuga constituyó “el primer gol del narcotráfico contra su administración”, y al término de ésta, no concretó su captura.
Tampoco la administración panista de Felipe Calderón, logró regresarlo a la cárcel.
Después de 13 años en prisión, el delincuente más buscado del mundo en su momento, fue reaprehendido en un hotel de Mazatlán, Sinaloa, por elementos de la Secretaría de Marina-Armada de México, y luego de un año cinco meses, nuevamente burló a las autoridades.

