Por: Leonardo Plata.
BARAHONA.- La industria del narcotráfico sigue cobrando fuerzas donde quiera que expande sus tentáculos, ya que el mismo se vale de la complicidad de autoridades para poder realizar sus actividades dañinas que están ocasionando graves problemas a la humanidad.
Barahona al paso de los años, se ha convertido en el principal centro de acopio y descarga de cocaína y heroína por parte de los carteles de Colombia Venezuela y otros países sudamericanos, que envían grandes cargamentos de drogas hacia Estados Unidos y Europa, usando como puente a la República Dominicana, en especial la zona costera de Barahona, donde grandes cantidades de drogas son descargadas de aeronaves y lanchas rápidas, donde algunas son dejadas como pago a personas que están involucradas en este sucio negocio de las drogas en esta zona.
Una de las causas principales del uso de esta zona como acopio y puente para el narcotráfico internacional, lo es la ubicación de la zona, así como la vulnerabilidad de la misma, poca vigilancia de los organismos de seguridad del estado.
Hace varios años, se había denunciado que en la zona costera, se habría llevado un radal que detectaba las aeronaves que intentaban cruzar para descargar y que este radal que según las informaciones, está funcionando en el aeropuerto internacional de Cibao.
Este hecho nunca fue explicado por las autoridades del gobierno, especialmente la Dirección Nacional de Control de Drogas ni por el Ministerio de las Fuerzas Armadas a la población, ese traslado sospechoso se izo de forma silenciosa, dejando abierta y vulnerable toda la zona costera, facilitando así la entrada de aeronaves y lanchas cargadas de drogas.
Esto ha conllevado un incremento de consumo, venta y distribución de droga en toda la provincia de Barahona, donde los puntos de ventas de estupefacientes, creces de manera alarmante, pese al gran trabajo que realiza la fiscalía de Barahona, quien ha desmantelado varios puntos de drogas, pero al mismo tiempo aparecen mas, los mismo se duplican y mantienen en zozobra a los residentes de esos barrios, ya que se producen fuertes enfrentamientos por el control de estos puntos de ventas de drogas.
