La Emisora Turística de Pedernales

 

domingo, 10 de septiembre de 2017

BARAHONA: Dicen joven preso por caso de AMET, merece un criterio de oportunidad, hay que apelar al lado humano de la justicia y no al populismo

Por Leonardo Plata.
BARAHONA.- Varias personas entre ellos profesionales del derecho ha expresado su criterio en cual al caso que involucra al joven Tomás David Sánchez Pineda, quien guarda prisión preventiva como medida cautelar por escenificar una trifulca con un agente de AMET, el pasado, el pasado 5 de Junio en la calle Luís Eduardo del Monte, en la zona comercial de esta ciudad.

Según los comentarios en el palacio de justicia de esta ciudad, el caso no están grave, como se ha querido vender en algunos medios de comunicación, ese joven estaba en estado de desesperación e indignado, además los agentes de AMET no supieron manejar ese momento y cuando se hostigar a cualquier persona, por más tranquila y pacífica que sea, este puede perder el control y accionar.

Expresaron que está preso por la presión social y de la Amet, porque a esos agentes involucrados se les vio en sus rostros el día de a la audiencia de revisión de medida que los mismos actúan bajo presión de sus superiores, porque escasamente levantaron la cara para mirar al juez y al público, siempre se mantuvieron cabizbajo.

El mismo lleva más de tres meses, cuando la medida fue de dos meses y hasta el momento se desconoce si la fiscalía ha presentado acusación contra el mismo.

Este tipo de caso, es más humano que judicial, porque la justicia no pueda jamás tronchar, socavar y negar la oportunidad a un joven como el de trabajar, de estudiar, ya que el mismo, no ha matado a nadie, no ha vendido droga, no ha atracado a nadie ni ha cometido un hecho espeluznante por lo que el bien jurídico a proteger en esta caso no existe y el propio código procesal penal en estos casos establece el criterio de oportunidad en estos casos.

Según los comentarios, hay personas que han matado y han vendido mucha droga, sin embargo están en las calles, es por eso que muchas veces los actores judiciales, actúan para complacer el clamor popular o la presión social, no en base a la justicia y al buen derecho.